Limpieza   

Limpia el iPhone inmediatamente cuando entre en contacto con substancias que puedan mancharlo o dañarlo de otra forma; por ejemplo, mugre o arena, tinta, maquillaje, jabón, detergente, ácidos o alimentos ácidos, o lociones. Para limpiarlo:

  • Desconecta todos los cables y realiza una de estas acciones para apagar el iPhone:

    • En un iPhone con Face ID: presiona sin soltar simultáneamente el botón lateral y cualquiera de los botones de volumen hasta que aparezcan los reguladores y arrastra el regulador de arriba.

    • En un iPhone con botón de inicio: mantén presionado el botón lateral o el de activación/reposo (dependiendo de tu modelo) y luego arrastra el regulador.

    • Todos los modelos: ve a Configuración  > General > Apagar y arrastra el regulador.

  • Usa un paño suave, ligeramente húmedo y libre de pelusas como, por ejemplo, un paño para lentes.

  • Evita que entre humedad en las aberturas.

  • No uses productos de limpieza ni aire comprimido.

El iPhone tiene una capa de recubrimiento oleofóbica (que repele los aceite) resistente a las huellas dactilares. Este revestimiento se desgasta con el uso normal. Los productos de limpieza y los materiales abrasivos pueden gastar aún más el revestimiento y podrían llegar a rayar el iPhone.

Exposición a líquidos y polvo  

Si le cae líquido o polvo al iPhone, límpialo con un paño limpio, suave y sin pelusa (por ejemplo, un paño para lentes), y asegúrate de que el iPhone esté seco y no tenga polvo antes de abrir la bandeja de la tarjeta SIM. Evita la exposición del iPhone a jabones, detergentes, ácidos o alimentos ácidos, y cualquier líquido, tales como agua salada, agua con jabón, agua de piscinas, perfumes, repelentes de insectos, lociones, protector solar, aceite, eliminador de adhesivos, tintes de cabello o disolventes. Si el iPhone entra en contacto con cualquiera de estas substancias, sigue las instrucciones de la sección "Limpieza".

La resistencia al polvo, agua y salpicaduras no es una condición permanente y podría reducirse como resultado del uso normal del dispositivo. La garantía no cubre el daño por líquidos. Para evitar daños por líquido en el iPhone, evita lo siguiente:

  • Nadar o bañarse con el iPhone.

  • Exponer el iPhone a agua presurizada o agua en alta velocidad, como en la regadera, al practicar esquí acuático, wakeboard, surf, jet ski, etc.

  • Usar el iPhone en un sauna o baño de vapor.

  • Sumergir intencionalmente el iPhone en agua.

  • Usar el iPhone fuera del rango de temperaturas sugerido o en condiciones de humedad extrema.

  • Dejar caer el iPhone o someterlo a impactos.

  • Desarmar el iPhone, incluida la extracción de tornillos.

Si tu iPhone entra en contacto con un líquido, desconecta todos los cables y no lo cargues hasta que se seque por completo. Usar accesorios o cargar el iPhone cuando esté húmedo podría dañarlo. Permite que pasen al menos 5 horas antes de cargarlo o conectar un accesorio Lightning.

Para secar el iPhone, colócalo sobre tu mano con el conector Lightning hacia abajo y agítalo ligeramente de forma vertical para expulsar el exceso de líquido. Deja el dispositivo en un área seca bien ventilada. Colocar el dispositivo frente a un ventilador encendido con aire frío directamente hacia el conector Lightning podría ayudar en el proceso de secado.

No intentes secar el iPhone usando una fuente de calor externa o insertando algún objeto en el conector Lightning, como un hisopo o una servilleta.

Uso de conectores, puertos y botones  No fuerces nunca un conector en un puerto ni apliques presión excesiva al presionar un botón, ya que esto podría provocar daños que no están cubiertos por la garantía. Si el conector y el puerto no encajan con una facilidad razonable, es probable que no puedan conectarse. Comprueba que no haya ninguna obstrucción, y asegúrate de que el conector corresponda con el puerto y de que lo hayas colocado en la posición correcta con respecto al puerto.

Cable de Lightning a USB o de USB-C a Lightning Es normal que el conector Lightning se decolore con el uso habitual. La suciedad y la exposición a la humedad pueden provocar su decoloración. Si el conector o el cable Lightning se calientan durante su uso o no permiten que el iPhone se cargue o sincronice, desconecta el cable de la computadora o del adaptador de corriente y limpia el conector Lightning con un paño suave, seco y que no desprenda pelusa. No uses líquidos ni productos de limpieza cuando limpies el conector Lightning.

Ciertos modos de uso pueden contribuir al deshilachamiento o a la rotura de los cables. El cable incluido, como cualquier otro cable metálico, se puede debilitar o romper si se dobla repetidamente en el mismo sitio. Si el cable se dobla, procura que lo haga ligeramente, sin formar ángulos. Revisa el conector y el cable regularmente para comprobar que no esté retorcido, roto, doblado o que no presente otros daños. Si sufriera alguno de estos daños, deja de usar el cable.

Temperatura de funcionamiento  El iPhone está diseñado para funcionar a temperaturas de entre 0 y 35 ºC, y puede guardarse a temperaturas de entre -20 y 45 ºC. El iPhone puede sufrir daños y la vida útil de la batería puede reducirse si se guarda o se usa fuera de estos intervalos de temperaturas. Procura no exponer el iPhone a cambios drásticos de temperatura o humedad. Cuando estés usando el iPhone o cargando la batería, es normal que el iPhone se caliente.

Si la temperatura interior del iPhone excede el intervalo normal de funcionamiento (por ejemplo, si permanece dentro de un automóvil a altas temperaturas o expuesto a la luz directa del sol durante largos periodos de tiempo), puedes notar los siguientes síntomas mientras el dispositivo trata de autorregularse la temperatura:

  • El iPhone deja de cargarse.

  • La pantalla se oscurece.

  • Aparece en la pantalla una advertencia sobre la temperatura.

  • Algunas apps pueden cerrarse.

Importante: es posible que no puedas usar el iPhone mientras se muestre la pantalla de advertencia sobre la temperatura. Si el iPhone no puede regular su temperatura interna, entrará en un modo de reposo profundo hasta que se enfríe. Lleva el iPhone a un lugar más frío, lejos de la luz directa del sol, y espera unos minutos antes de intentar usarlo de nuevo.